Introducción a la enseñanza a través de la red
La dispersión de la tecnología informática en nuestra
sociedad tiene un impacto continuo tanto en la manera en que los maestros
enseñan como en la manera en que los alumnos aprenden. Ahora es posible
crear un curso dinámico y ofrecerlo a estudiantes alrededor del mundo
a través del Internet. Varias organizaciones e instituciones de educación
secundaria, postsecundaria y superior han aprovechado de las oportunidades
que brinda la educación a distancia. El aprendizaje a distancia ha llegado
a ser una opción viable para los programas instruccionales. Se ha argumentado
que la educación a distancia es un fenómeno que viene a quedarse (Palloff
& Pratt, 2001).
Una definición de la instrucción a distancia
Existen varias maneras de definir la instrucción a distancia.
La más general es que la instrucción se crea en un lugar para ser entregado
a alumnos en otro lugar. Los cursos por correspondencia se consideran
una forma de instrucción a distancia ya que el estudiante y el profesor
se encuentran en lugares separados (Cohen, 1999). La instrucción en
línea es otro ejemplo de instrucción a distancia que implica el uso
de tecnología informática para entregar los cursos a través de la red.
En un curso en la red, las materiales de instrucción son accesibles
desde cualquier lugar que tenga Internet ya que es allí donde el profesor
coloca la material para impartir. De esta forma los límites geográficos
del salón de clase desaparecen.
Tipos de cursos a distancia abordando la instrucción
en línea
El enseñar a través de la red implica el uso del Internet
como conducto de instrucción. La medida en que un curso se imparte en
linea varía según el diseño del curso. La variedad de diseños de curso
en la red empieza con cursos que se respaldan con un uso mínimo de recursos
cibernéticos y incluye varios niveles de uso hasta el de curso enseñado
completamente en la red como se ve en la figura 1. Un curso apoyado
por Internet se enseña en un ambiente cara a cara con materiales de
apoyo en un sitio web del curso. Un curso combinado se enseña parcialmente
cara a cara y parcialmente por internet. Un curso en línea se enseña
completamente, o en su mayoría, por vía internet. Por lo general, el
curso completamente en línea se conduce de forma asincrónica o sea,
que los estudiantes no tienen que acceder al curso a la vez.
Figura 1: La varios diseños de los cursos en la red
(Note: Pase el ratón por la Figura 1 arriba.)
Oportunidades emergentes de aprendizaje en línea
Está incrementando el número de programas de instrucción
que ofrece cursos de educación a distancia incluso cursos en la red.
En un reporte hecho por el Centro Nacional de Estadísticas, Waits y Lewis
(2003) informaron que durante el año académico 2000-2001 un 56% instituciones
postsecundarias que otorgan títulos de dos o de cuatro años ofrecieron
un curso que se puede calificar como educación a distancia. Otro 12% pensaba
ofrecer la educación a distancia adentro de un plazo de tres años. El
método de entrega de estos cursos fue, en su mayoría, el de instrucción
por a través de la red. De hecho, un 90% de los programas a distancia
disponibles durante el 2000-2001 ofrecieron cursos asincrónicas en linea.
Muchos estudiantes aprovechan de las oportunidades de
completar parte o todo su programa de estudio valiéndose de los cursos en la
red. Durante el semestre del otoño de 2002, había 1.6 millones de
estudiantes tomando cursos en linea. Una tercera parte de ellos (578,986)
tomó todos sus cursos en Internet (Allen & Seamen, 2003). Es posible que eso
se deba a los beneficios de la instucción en la red que se encuentran abajo:
- La flexibilidad: el estudiante tiene la libertad de revisar materiales
según sul propio horario.
- El acceso fácil: el estudiante tiene mayor acceso a los programas de
instrucción.
- Asuntos económícos y temporales: el estudiante se libra de las cargas de
manejar, de buscar dónde estacionar el automóvil y de encontrar
servicios de cuidado de niños.
Eficacia de los cursos en línea
La eficacia de la educación a distancia ha sido el enfoque
de una cantidad enorme de literatura investigativa a pesar de que no existe
ningún consenso en cuanto al significado de la palabra eficacia. Un repaso
de las investigaciones de Phipps y Merisotis (1999) sobre la educación a
distancia senaló tres medidas para identificar la eficacia de un programa.
Esas medidas son:
- Resultados estudiantiles, tales como calificaciones en clases o examenes:
- Las actitudes de los esudiantes participantes acerca del aprendizaje a
distancia; y
- La satisfacción general de los estudiantes hacia el aprendizaje a distancia.
(p.13)
La mayoría de los estudios que Phipps y Merisotis revisaron indican que
el aprendizaje a distancia compara favorablemente con la instrucción
tradicional presencial. Sin embargo, se debe de interpretar estos resultados
con prudencia ya que existen dudas referente a algunas de las
investigaciones.
El asunto principal en cuanto a la eficacia de la educación a distancia
tiene que ver más con metodología que con el método de entrega. Desde esta
óptica la tecnología que respalda el aprendizaje no se ve como la fuente de
eficacia del método sino sirve como una simple herramienta. La buena
pedagogía parece tener el mayor impacto en la eficacia del curso. Phipps y
Merisotis (1999) articularon este punto en la sección final de su reporte al
afirmar,"La ironía es que la mayor parte de las investigaciones sobre el uso
de tecnologia terminan dirigidos hacia una actividad fundamental a lo
académico, la pedagogía-el arte de enseñar" (p. 8). Carol Twigg (2001)
expresó ideas similares al describir la naturaleza de un curso eficaz en la
red. Ella argumenta que debe ocurrir un cambio de paradigma en que los
cursos a distancia lleven el enfoque de ser mejor que la instrucción
presencial no igual a ella. Se pueden combinar nuevos modelos de instrucción
en linea con la tecnología para renovar la manera en que se imparte la
información.
Referencias
Allen, I.E. & Seaman, J (2003). Sizing the opportunity: The quality and extent of online education in the United States , 2002 and 2003. Needham, MA: The Sloan Consortium.
Cohen, Avi (1999). Instructional technology and distance learning through the Internet. Educational Media International, 36 (3), 218-229.
Milheim, W. (2001). Faculty and administrative strategies for the effective implementation of distance education. British Journal of Educational Technology, 32 (5), 535-542.
Phipps, R. & Merisotis, J. (1999). What's the difference? A review of contemporary research on the effectiveness of distance learning in higher education. Washington, DC: The Institute for Higher Education Policy.
Palloff, R.M & Pratt, K. (2001). Lessons from the
cyberspace classroom: The realities of online teaching. San Francisco
: Jossey-Bass.
Waits, T. & Lewis L. (2003). Distance Education at Degree-Granting Postsecondary Institutions: 2000–2001 ( NCES No. 2003-017). Washington, DC: U.S. Department of Education, National Center for Education Statistics.
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